Es el año 2110 y Juan sin tierra, un mutante con la capacidad de regenerar su propio cuerpo después de sufrir heridas, recorre la ciudad. Pero esa ciudad futura se encuentra en sus últimos días. Lo que describe en estas páginas es el ocaso, con lujo de detalles, de un conurbano que arde. Entre esos últimos restos de lo que fue (y buscando la vida que aún se encuentra) el mutante observa la catástrofe sin perder los últimos trazos de humanidad.